El Ayuntamiento, a través de la concejalía de Obras Públicas, ha concluido los trabajos de demolición de los muros de ladrillo visto en el exterior del Coliseo de la Cultura, que se encontraban en mal estado. En su lugar, se ha instalado una barandilla de protección que mejora la seguridad y embellece el entorno.
Aprovechando esta intervención, también se han llevado a cabo diversas mejoras en el entorno del Coliseo. Se han eliminado barreras arquitectónicas, como las del acceso posterior a la Plaza del Peregrino, se han repasado las aceras, se han ampliado y mejorado varios alcorques y se ha habilitado un nuevo paso de peatones, entre otras actuaciones destinadas a optimizar la accesibilidad y el tránsito peatonal.
Quedan pendientes la instalación de dos nuevas puertas en los accesos a los sótanos del Coliseo y el recubrimiento con granito de los dos respiraderos situados en la esquina de calle Petunia y Magnolia. Actuaciones que se completarán en las próximas semanas.
El alcalde, Juan Pedro Izquierdo, junto al concejal de Obras Públicas, Pablo Rodríguez, han visitado el resultado de los trabajos, destacando la importancia de estas actuaciones para la revitalización del área y la seguridad de los vecinos y usuarios del Coliseo. Asimismo, la intervención ha mejorado la imagen del entorno posterior del Coliseo, incluyendo la calle Magnolia, donde se encuentra la Iglesia de Santa María, contribuyendo a un espacio más accesible, seguro y agradable para vecinos y visitantes.