Las altas temperaturas del verano afecta principalmente a enfermos crónicos, ancianos o bebés, pero en un determinado momento puede afectar a cualquiera. Es importante evitar este transtorno con graves riesgos para la salud tomando las precauciones adecuadas contra el calor. Los principales efectos por el calor son el agotamiento por calor, la insolación y el golpe de calor. Las principales precauciones son las habituales: refrescarse, beber agua de forma abundante, aunque no se tenga sed, en especial ancianos y niños, protegerse de la exposición directa al sol, evitar realizar esfuerzos físicos y usar ropa clara y ligera.
Precisamente Cruz Roja ha puesto en marcha un servicio gratuito que ofrece la posibilidad de contactar con el Centro de Atención de Cruz Roja. El número de atención gratuito es el 900 22 22 92. Desde el Centro le facilitarán consejos sobre cómo prevenir los efectos del exceso de calor y cómo hacerle frente. Si lo necesita, se movilizarán recursos sanitarios para dar solución a situaciones de emergencia surgidas a consecuencia de las altas temperaturas. Para la población de riesgo, se activará un servicio de seguimiento mediante la realización de agendas telefónicas periódicas para asegurarse que su estado de salud es bueno.
Además, si lo requiere se movilizarán a personas voluntarias para que le ayuden en su domicilio ante situaciones concretas. Si usted es una persona mayor y vive solo, no tiene personas que le atiendan o permanecerá solo durante el periodo estival, puede solicitar el servicio. Todos aquellos interesados deberán acudir al Centro de Servicios Sociales donde deberán rellenar una solicitud.