Dos hombres y una mujer se desplazaban desde Albania específicamente para cometer los delitos, mientras que el cabecilla tenía vinculación con España
La Guardia Civil ha desmantelado una banda formada por cuatro personas a las que se les acusa de robar en 58 casas habitadas de la sierra de la Comunidad de Madrid en las que entraban aprovechando que estaban las ventanas abiertas por la ola de calor. Entre los municipios en los que perpetraron sus robos está el de Villaviciosa de Odón, además de los de Majadahonda, Boadilla del Monte, Guadarrama, Collado Villalba, Algete, San Agustín de Guadalix, Pozuelo de Alarcón, Aravaca y Alcobendas.
Los presuntos ladrones, de nacionalidad albanesa y que han ingresado en prisión, fueron detenidos en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas cuando se disponían a abandonar el país con las maletas cargadas de efectos robados, ha informado hoy el instituto armado.
De lo sustraído por la banda se han recuperado bienes valorados en unos 100.000 euros, principalmente en joyas, relojes y bolsos, aunque lo robado ascendería a más de 500.000, han explicado este viernes los responsables de la investigación en una rueda de prensa.
Tres de los integrantes, dos hombres y una mujer con edades comprendidas entre los 21 y 39 años, se habían desplazado específicamente desde Albania para perpetrar los robos.
El cabecilla de la banda, de 26 años y con antecedentes policiales, era el que tenía vinculación con España, quien fue detenido en su domicilio y, posteriormente, se arrojó del coche en marcha junto al agente que lo custodiaba.
La investigación del caso, bautizada como operación "hábitat espino", se inició después de que la Guardia Civil detectase en junio un incremento de robos en viviendas habitadas, ubicadas principalmente en urbanizaciones de la sierra de Madrid.
Laboriosa investigación
El subdelegado de Gobierno en Madrid, Luis Martínez-Sicluna, ha señalado que esta operación se ha caracterizado por una "laboriosa investigación", ya que para localizar al cabecilla del grupo, de origen albanés, se analizaron las cámaras de vigilancia y se realizaron inspecciones oculares.
Este grupo, según el instituto armado, cometía los robos generalmente por la noche, aprovechando que los moradores estuvieran dentro para así evitar que saltase la alarma.
Los detenidos saltaban las vallas perimetrales de las viviendas y buscaban ventanas o puertas abiertas para acceder al interior de la casa y en escasos segundos robaban los efectos de valor que encontraban a su paso, principalmente joyas y pequeños aparatos eléctricos.
Los habitantes de la casa no se daban cuenta de que habían sido víctimas de un robo hasta que los ladrones se habían marchado. Los miembros de la banda sustraían las llaves de los vehículos aparcados fuera de los domicilios y que utilizaban temporalmente para sus acciones delictivas. Para evitar ser detectados, el grupo contaba con una mujer que se encargaba de viajar a Albania con las maletas cargadas de los objetos robados robado.
Texto: EFE
Foto: Guardia Civil